13.3.09

Palermo





Caro me prestó su casa los días que estuve paseando por Buenos Aires. Fue un punto clave en la manera de moverme y sentir la ciudad.
Un sábado por la mañana sonó el timbre, una vez, dos veces, la tercera decidí levantarme y averiguar el por qué de tanta insistencia.
"Me odiás, lo siento, es sábado por la mañana y yo venga a llamar a la puerta". Era la vecina, que tras aclarar el punto de que yo no era Caro pero que podía ayudarla en lo que me dijera me pidió que dejara pasar al albañil que tenía que hacer una reparación en su fachada y no querían manchar la terraza trasera de la casa.
"Si necesitás cualquier cosa, vivo en el segundo A, A de ansiosa, A de Alicia".
Divina.

6.3.09

Buenos Aires, y supongo que sucede con el resto de Argentina, es entretenida también por los carteles y escritos que encuentras en cualquier lugar. Es un país con un gran sentido del humor.
La siguiente foto la tomé en uno de los miles de locutorios en los que entramos para intentar localizar a Silvina. No se lee porque está muy chiquito, pero en el cartel pone:

"POR FAVOR PAGUE CON MONEDAS
No se enoje con nosotros ya que no es
nuestra culpa pero no se
consiguen y no hay para dar tantos vueltos"


Y era cierto, en Buenos Aires es difícil conseguir cambio, así que las monedas las guardaba a conciencia cuando las conseguía, era la manera de asegurarte la subida al colectivo o el poder hacer una llamada en un momento dado.


Para esta no tengo palabras.


Lo de los carteles anunciando pornografía o similar fue otra cosa que en según que zonas de la ciudad también encontrabas donde menos lo esperabas.
En uno de los papeles se anuncia:
" Señorita de 1er Nivel.
- Bucal c/s
- Lesbianismo
- Colita full
- Frigobar"


Si alguien sabe en qué consiste el "Frigobar" le rogaría que lo compartiera ya que ando despistadísima, lo mismo es un simple frigobar y aquí estoy intentando imaginar maneras...


Emocionante aventura la de cruzar la Avenida más ancha del mundo.


Y una manera estupenda de reciclar.



Ah... finalmente localizamos a Silvina con quien tomamos un zumito en Puerto Madero y luego un taxi para hacer una ruta imposible en un tiempo record para tomar el bus que nos llevaría a Concepción. Toda una odisea, Caro al teléfono dándole direcciones al taxista que con cara de huevón nos decía primero que no sabía cómo llegar y segundo que no iba a dar tiempo. Mientras Silvina y Dani se ponían al día de sus vidas, el taxista se puteaba con el resto de conductores porque había un tráfico infernal y Dani le decía "Póngale un poquito de onda che".

4.3.09

Caminito



Mi visita al barrio de La Boca fue algo surrealista ya que lejos de encontrarme una gran masa de turistas y lugareños, estaba todo llamativamente vacío.
No hay nada como pasear el primer día del año por cualquier lugar del mundo que celebre esas fechas para disfrutar de un lugar vacío, tranquilo, de resaca.

3.3.09

Plaza Dorrego Bar, Buenos Aires



Quiero emborrachar mi corazón
para apagar un loco amor
que más que amor es un sufrir...
Y aquí vengo para eso,
a borrar antiguos besos
en los besos de otras bocas...
Si su amor fue "flor de un día"
¿porqué causa es siempre mía
esa cruel preocupación?
Quiero por los dos mi copa alzar
para olvidar mi obstinación
y más la vuelvo a recordar.

Nostalgias
de escuchar su risa loca
y sentir junto a mi boca
como un fuego su respiración.
Angustia
de sentirme abandonado
y pensar que otro a su lado
pronto... pronto le hablará de amor...
¡Hermano!
Yo no quiero rebajarme,
ni pedirle, ni llorarle,
ni decirle que no puedo más vivir...
Desde mi triste soledad veré caer
las rosas muertas de mi juventud.

Gime, bandoneón, tu tango gris,
quizá a ti te hiera igual
algún amor sentimental...
Llora mi alma de fantoche
sola y triste en esta noche,
noche negra y sin estrellas...
Si las copas traen consuelo
aquí estoy con mi desvelo
para ahogarlos de una vez...
Quiero emborrachar mi corazón
para después poder brindar
"por los fracasos del amor"...

Enrique Cadícamo