19.2.09

Amsterdam me pareció una ciudad muy tranquila.









Enrique
XXX

Publicando fotos del viaje a Buenos Aires, recordé que el año pasado por estas fechas estaba yo paseando por el barrio rojo de Amsterdam.




18.2.09

Tengo hambre









Pausa



¡Hello!

17.2.09

Cementerio de la Recoleta

Me encantan los cementerios.
El cementerio de la Recoleta tiene tumbas y mausoleos de todo tipo, algunos muy lujosos y cuidados, otros tan abandonados que hasta están abiertos, y se puede ver todo lo que hay dentro.





Lápidas con escritos de todo tipo.
Aquí mi favorita, "Artista de la guitarra y de la amistad".
De Alberto Diana Lavalle no hay mucha información en internet, pero me consta, por lo poco que he podido leer, que era un gran músico.



Gusti, Caro y Dani.

13.2.09

El día que llegué a Buenos Aires y de camino a casa de Gusti, el hermano de Dani, les decía que el domingo iba a llover. "¿Cómo va a llover el domingo y además por qué manejás ese tipo de información?" dijo Dani. "Efectivamente, el domigo llueve", confirmó el taxista.
El domingo llovió e hizo fresco.
Caro nos acojió en su casa, divina, all white, y además nos acompañó en un día de turismo muy largo.
Fuimos en colectivo al Museo MALBA, conocí la Universidad de derecho, paseamos por Retiro, nos encontramos con Gusti para conocer el cementerio de Recoleta, y cruzamos la Avenida más ancha del mundo.



Para terminar la jornada, visita a Sandra, y por supuesto mate.
Sandra tiene una casa divina con una gran terraza a la que no subí por desconocer su existencia, seguro que las vistas eran increíbles.



Dani, Caro, Sandra y la menda.
Después de tomar esta foto y de proveernos con algunas chaquetas para el frescor de la noche, bajamos a cenar asado, vino, y muchas anécdotas de estas tres amiguísimas que se conocen desde que el mundo es mundo, así de rotundo.
El colegio de Dani era una casona preciosa con un gran jardín, y este bonito cartel en la puerta. Tranquiliza saber que Dani fue a una escuela Normal (chascarrillo).


El atardecer nos sorprendió regresando a casa.



Y de despedida el día 25 fotografías para el recuerdo.


Dani, Agus y Flopi

Y cosas curiosas que veo por el camino de regreso a Buenos Aires.

12.2.09

Dani llega con regalos para todos, sobretodo para Agus, su ahijada.
Gorritos de papa noel con un 2009 que se ilumina y que tienen bastante más éxito e impacto que lo que tuvieron en Buenos Aires. "¿Che y esto dónde se apaga?", decía el hijo de Sandra no muy convencido con el gorro.

Dani
Mateo
Nacho
Vale
Vale parece mayor de lo que es, porque es una niña muy alta.
Cuando ve una cámara, posa cual modelo, pero está preciosa cuando anda distraída.

11.2.09

Algo que me ha llamado la atención de Argentina en general, es la cantidad de pintadas que hay por todas partes, frases llenas de contenido, verdaderas obras de arte que cubren las paredes de todos los lugares, y por supuesto también de Concepción.








Concepción

Lo bueno de viajar con gente que pertenece al lugar visitado, en este caso mi amiga Dani, mujer de un gusto exquisito y un canto a la vida por definición propia, es que puedes disfrutar de la cotidianeidad, que me encanta, me alimento de ella.



Es el caso de mi viaje a Argentina y más concretamente las navidades que pasé en Concepción gracias a la amabilidad de la familia Raffo que me abrió las puertas de su palacio para compartir conmigo esos días festivos.


Dani

Paseamos por la ciudad (sí Dani, había puesto "pueblo" hasta que recordé tu "es una ciudad, no un pueblo" con ojos abiertos y expresión de "no me seas mala onda gallega loca") con Flopi y su coche que funciona a gas.
Lo de que el coche funcionase a gas me pareció de lo más exótico.


Agus

Hicimos visitas varias, fuimos a ver a Sole y Ceci, acompañamos a Agus a su entrenamiento de natación... y todo con el mate a cuestas, que no falte, y no faltó, nunca.





El compañero de vida de Flopi, Diego, nos invitó el día 24 a pasar la tarde en el río previo paseo en lancha.
La mamá de Dani, Olga, estaba realmente preocupada por lo blanco de mi piel y la exposicón al sol así que insistió mucho en que llevásemos una sombrilla. Flopi comentó "Sí, yo también soy blanquita", y yo pensaba para mis adentros que no sabía lo que se decía, que lo suyo era un tostado exquisito y lo mío una blancura total. Al llegar al río bajamos de la lancha y en plena ubicación de cosas y personas me quité el vestido, Diego me miró y me dijo " Ah no, vos debajo de la sombrilla todo el rato".


Diego, Mateo y Flopi