
Mi visita al barrio de La Boca fue algo surrealista ya que lejos de encontrarme una gran masa de turistas y lugareños, estaba todo llamativamente vacío.
No hay nada como pasear el primer día del año por cualquier lugar del mundo que celebre esas fechas para disfrutar de un lugar vacío, tranquilo, de resaca.

1 comentarios:
Y qué extrañas están las ciudades a primera hora del primer día del año... A veces ocurren cosas mágicas.
Te quiere tu mamma
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